La transición a la factura electrónica es, sobre todo, un proyecto de orden: datos correctos, procesos claros y una herramienta que encaje.
Empieza por tu proceso
Cómo presupuestas, facturas, rectificas y cobras importa tanto como el programa que elijas.
Limpia tus datos
Clientes, NIF, direcciones, series y conceptos deben estar consistentes antes de migrar.
No decidas por un rumor
Los requisitos y calendarios normativos cambian. Contrasta siempre la fecha aplicable en fuentes oficiales.
Haz una prueba real
Ensaya con una factura, una rectificativa y un cobro parcial antes de depender del nuevo flujo.
Comprueba fechas y requisitos en BOE, AEAT, Seguridad Social u organismo competente. Evitamos convertir contenido cambiante en una falsa certeza.
