La transición a la factura electrónica es, sobre todo, un proyecto de orden: datos correctos, procesos claros y una herramienta que encaje.

01

Empieza por tu proceso

Cómo presupuestas, facturas, rectificas y cobras importa tanto como el programa que elijas.

02

Limpia tus datos

Clientes, NIF, direcciones, series y conceptos deben estar consistentes antes de migrar.

03

No decidas por un rumor

Los requisitos y calendarios normativos cambian. Contrasta siempre la fecha aplicable en fuentes oficiales.

04

Haz una prueba real

Ensaya con una factura, una rectificativa y un cobro parcial antes de depender del nuevo flujo.

Cuando haya normativa de por medio

Comprueba fechas y requisitos en BOE, AEAT, Seguridad Social u organismo competente. Evitamos convertir contenido cambiante en una falsa certeza.