Conseguir el primer cliente da vértigo y alegría. Antes de ponerse a trabajar, merece la pena fijar cuatro cosas que protegen la relación.
Qué vas a entregar
Describe el alcance con suficiente detalle: entregables, formatos, revisiones y lo que queda fuera. Lo obvio para ti puede no serlo para el cliente.
Cuánto y cuándo se paga
Precio, impuestos, anticipos, hitos y vencimiento deben estar escritos. También qué ocurre con retrasos o trabajo adicional.
Qué ocurre si cambia el proyecto
Los proyectos se mueven. Acordar cómo se aprueban cambios evita trabajar más sin saber quién lo paga.
Dejarlo por escrito
Un presupuesto aceptado y unas condiciones claras son mejores que una cadena de mensajes contradictorios.
Comprueba fechas y requisitos en BOE, AEAT, Seguridad Social u organismo competente. Evitamos convertir contenido cambiante en una falsa certeza.
